Guías para el Ministerio

Para la mayoría de los pacientes y sus familias, ir al hospital, incluso por un corto tiempo, es un momento de crisis en su vida. A continuación enumeramos algunas normas generales y directrices a tener en cuenta al visitar a los que están hospitalizados. A primera vista, pueden aparecer obvias y evidentemente elementales. El visitante considerado no las ignorará.

  • No entre a ninguna habitación donde la puerta se encuentra cerrada sin llamar.
  • Póngase en contacto con la estación de enfermería y observe si hay un letrero de “No Visitar” o “Aislamiento”.
  • Evite sentarse en la cama y tenga cuidado de no moverla en lo absoluto.
  • Esté alerta a no perturbar ningún aparato o equipo alrededor de la cama.
  • Preséntese clara y distintivamente.
  • Permita que el paciente o miembro familiar tomar la iniciativa en dar la mano.
  • Siéntese o manténgase de pie en la línea de visión del paciente.
  • Hable en tonos moderados, ni demasiado suave ni ruidosamente.
  • Evitar contar historiales de personas que ha conocido con una condición similar, especialmente si las consecuencias fueron desfavorables.
  • No susurre o hable sobre el paciente en tonos bajos a otras personas en la habitación, incluso si el paciente está dormido o inconsciente.
  • Evalúe la situación y esté dispuesto a dejar la habitación cuando entre en una persona del personal del hospital.
  • Abandone la sala, por lo general, cuando le traigan comida del paciente.
  • No traiga comidas o refrigerios al paciente sin el permiso del personal del hospital.
  • Trate de no choquearse o mostrar repulsión por las heridas antiestéticas, deformidades, desnutrición, olores, tubos y cables, etc.
  • Esté alerta a signos del paciente de agotamiento o de dolor y deje la habitación sin demora cuando observe estos signos.
  • No abrume al paciente en exceso con problemas externos.
  • Si el paciente ya tiene visitas, vuelva otro día. La política del Hospital indica sólo dos visitantes a la vez.
  • Ayude al paciente a relajarse estando usted relajado.
  • Sea natural; sea usted mismo. Evite jugar el papel de diagnosticador, terapeuta, consejero, profetizador.
  • Sea alegre y de seguridad al paciente, de forma sincera. Siga el ritmo de la familia o del paciente cuando se hable de la enfermedad y el pronóstico.
  • Respete las creencias religiosas de la familia o el paciente. La coerción no es apropiada.
  • Sobre todo, acepte los sentimientos del paciente o de la familia, cualquiera que sean. Permita que el paciente exprese cualquier emoción. No debería tratar de disuadir o explicar sentimientos o resolver problemas.
  • Mantenga sus visitas breves. Es mejor hacer varias visitas cortas que una visita larga. La mayoría de las visitas permanecen demasiado tiempo.
  • Es mejor no visitar un paciente quirúrgico hasta el segundo día post-operatorio.
  • No visite cuando esté enfermo o haya estado expuesto a enfermedades transmisibles.
  • Deje saber a la familia cuándo visitará para que puedan avisar al personal de enfermería.
  • Debido a otras tareas, absténgase de solicitar que el personal participe en su Ministerio junto a la cama.
  • No es apropiado que eleve su voz con el personal.