La Malformación Anorrectal
¿Qué es la malformación anorrectal? Las malformaciones anorrectales son defectos congénitos (problemas
que ocurren cuando el feto se está desarrollando durante el embarazo). Con este
defecto, el ano y el recto (el extremo inferior del tracto digestivo) no se desarrollan correctamente.
Ano es el orificio al final del intestino grueso por el cual pasan
las heces cuando un niño
defeca.
"Rectal" se refiere al recto, que es el área del intestino
grueso que se encuentra justo antes del ano.
Durante la defecación, las heces pasan del intestino grueso al recto y
luego, al ano. Los músculos de la zona anal contribuyen a controlar la
defecación. Los nervios de dicha zona ayudan a los músculos a percibir
la necesidad de la defecación, además de estimular la actividad muscular.
Con una malformación anorrectal, pueden ocurrir varias anomalías,
incluyendo las siguientes:
- el pasaje anal puede ser estrecho
- puede haber una membrana sobre el orificio anal
- el recto quizá no se conecte con el ano
- el recto puede estar conectado con una parte del tracto urinario o del aparato
reproductor a través de un pasaje denominado fístula
El tratamiento de la malformación depende del tipo de anomalía
presente.
¿Cuáles son las causas de la malformación anorrectal? A medida que el feto crece en el útero de la madre antes del nacimiento,
los diversos sistemas de órganos se desarrollan y maduran. El extremo inferior del tracto
intestinal se forma en los primeros meses del embarazo.
En un feto, la porción inferior del intestino grueso y el tracto urinario comienzan
siendo una gran masa de células. Es necesario que ocurran ciertos pasos entre la
7ª y la 10ª semana de gestación para que el recto y el ano se separen del
tracto urinario y se formen correctamente. A veces, estos pasos no suceden como
deberían, y el recto o el ano pueden no desarrollarse normalmente. No es posible
demostrar que ninguna acción de la madre durante el embarazo haya causado la
malformación.
¿Quiénes corren riesgo de desarrollar este trastorno? La mayoría de las veces, se desconoce la causa de la malformación
anorrectal. En raras ocasiones, la herencia autosómica recesiva se ha analizado en
algunos estudios. Esto significa que cada progenitor es portador de un gen de este
trastorno sin saberlo, y el niño recibe ambas copias del gen. Las parejas portadoras
del gen tienen una posibilidad entre cuatro o el 25% de posibilidades de que la
malformación vuelva a ocurrir en un embarazo posterior. Hasta un tercio de los
niños con síndromes genéticos, anomalías cromosómicas
y otros defectos congénitos también tienen malformaciones anorrectales.
Se puede observar una malformación anorrectal con algunos de estos síndromes
genéticos o problemas congénitos:
- asociación VACTERL (síndrome en el cual se presentan anomalías
vertebrales, anales, cardíacas, traqueales, esofágicas, renales y de las extremidades)
- anomalías del aparato digestivo
- anomalías del tracto urinario
- anomalías de la columna vertebral
¿Con qué frecuencia ocurre la malformación anorrectal? Las malformaciones anorrectales ocurren en 1 de cada 5000 nacidos vivos
aproximadamente. Los niños corren ligeramente mayor riesgo de padecer esta anomalía que las niñas.
¿Por qué es una preocupación la malformación anorrectal?
Las malformaciones anorrectales causan anomalías en el modo en que
un niño defeca. Estos problemas varían según el tipo de
malformación.
- Cuando el pasaje anal es estrecho, el niño puede tener dificultad para
defecar, provocando constipación y, posiblemente, malestar.
- Si hay una membrana sobre el orificio anal, el bebé quizá no pueda
defecar.
- Cuando el recto no está conectado con el ano, pero hay una fístula, las
heces serán evacuadas a través de la fístula en vez del ano, lo
cual puede originar infecciones.
- Si el recto no está conectado con el ano y no existe ninguna fístula,
no hay modo de que el intestino evacúe las heces. El bebé no podrá
defecar.
¿Cómo se diagnostican las malformaciones anorrectales?
El médico de su hijo realizará un examen físico de su
bebé al nacer y observará el ano para ver si está abierto.
También es posible que se realicen exámenes de diagnóstico por imágenes para evaluar mejor el problema, tales como:
- Radiografía abdominal - examen de diagnóstico que utiliza
rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes
de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa radiográfica.
- Ecografía abdominal (también llamada sonografía) -
técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de
alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos,
tejidos y órganos. Se utiliza para ver el funcionamiento de los órganos
internos y para evaluar el flujo sanguíneo a través de diversos vasos.
- Tomografía computarizada (también llamada TC o TAC) - procedimiento
de imágenes diagnósticas que utiliza una combinación de
radiografías y tecnología computarizada para obtener imágenes
transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales
como verticales. Una TC muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo,
incluidos los huesos, los músculos, el tejido adiposo y los órganos. Las tomografías computarizadas muestran más detalles que las radiografías generales.
Tratamiento de la malformación anorrectal:
El tratamiento de una malformación anorrectal puede depender de
lo siguiente:
- la gravedad del trastorno
- el estado general de salud del niño y sus antecedentes médicos
- la opinión de los médicos a cargo de la atención del niño
- sus expectativas para la evolución de la enfermedad
- su opinión y preferencia
La mayoría de los bebés con una malformación anorrectal
necesitarán cirugía para corregir el problema. El tipo y la cantidad
de operaciones necesarias dependerán del tipo de anomalía que tenga
el bebé, incluyendo las siguientes:
- Pasaje anal estrecho
Los bebés con el tipo de malformación que hace que
el pasaje anal sea estrecho quizá no necesiten una operación.
Es posible que sea necesario llevar a cabo periódicamente un
procedimiento conocido como dilatación anal, para ayudar a estirar
los músculos anales de modo que las heces puedan pasar.
- Membrana anal
Los bebés con este tipo de malformación deberán
someterse a cirugía para extirpar la membrana. Quizá sea
necesario realizar dilataciones anales si existe un estrechamiento del
pasaje anal.
- Falta de conexión del recto con el ano, con o sin fístula
Estos bebés necesitarán una serie de operaciones para
reparar la malformación.
- La siguiente operación une el recto al ano y suele llevarse
a cabo dentro de los primeros meses de vida. Las colostomías
permanecen en su lugar durante algunos meses luego de esta operación,
para que el área pueda cicatrizar sin ser infectada por las
heces. (Aunque el recto y el ano ya estén conectados, las
heces se evacuarán del cuerpo a través de las colostomías
hasta que éstas sean cerradas quirúrgicamente.) Unas
semanas después de la cirugía, los padres pueden realizar
dilataciones anales para ayudar al niño a prepararse para
la siguiente fase.
- Dos o tres meses después, se realiza una operación
para cerrar las colostomías. El niño no puede ingerir
nada por algunos días después de la cirugía,
mientras el intestino está cicatrizando. Varios días
después de la cirugía, el niño comenzará
a defecar por el recto. Al principio, las heces serán frecuentes
y flojas. En esta etapa, la erupción del pañal y la
irritación de la piel pueden ser un problema. Unas semanas
después de la cirugía, las heces son menos frecuentes
y más sólidas, a veces causando constipación.
El médico de su hijo quizá recomiende una dieta rica
en fibras (incluyendo frutas, vegetales, jugos, granos y cereales
integrales y porotos) para combatir la constipación.
El aprendizaje del uso del baño debe comenzar a la edad usual que, por lo
general, es cuando el niño tiene entre dos y tres años de edad. Sin embargo,
los niños a los que se les han reparado malformaciones anorrectales pueden ser
más lentos que otros para aprender a controlar la defecación. Algunos niños
quizá no puedan controlar bien sus defecaciones, mientras que otros pueden padecer
constipación crónica, según el tipo de malformación y su
reparación. El médico de su hijo puede explicarle la perspectiva para su hijo.
¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para este trastorno?
Los niños que tuvieron el tipo de malformación que comprende una membrana
anal o un pasaje anal estrecho suelen aprender a controlar bien sus defecaciones luego de
una reparación de la malformación anorrectal. Los niños con
variaciones más complejas de la malformación anorrectal quizá
necesiten participar en un programa de control de defecación para ayudarlos a
controlar sus defecaciones y prevenir la constipación. Las enfermeras y otros
profesionales de la salud que trabajen con los médicos de su hijo pueden ayudarle
a diseñar un programa según las necesidades de su hijo.
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