La Disfagia
¿Qué es la disfagia?
El término disfagia significa "dificultad para deglutir". Es la imposibilidad
de que los alimentos o los líquidos pasen con facilidad desde la boca hacia la garganta
y luego bajen por el esófago hacia el estómago durante el proceso de
deglución.
¿Cuáles son las causas de la disfagia?
Para entender la disfagia, primero debemos entender cómo funciona la deglución.
La deglución comprende tres etapas. Estas tres etapas están controladas por
los nervios que comunican el tracto digestivo con el cerebro.
- Etapa de preparación oral
Los alimentos se mastican y se humedecen con saliva. La lengua impulsa los alimentos
y los líquidos hacia la parte posterior de la boca, hacia la garganta. (Esta etapa
es voluntaria: tenemos control sobre la masticación y el comienzo de la deglución.)
- Etapa faríngea
Los alimentos ingresan en la faringe (garganta). Una aleta llamada epiglotis cierra
el pasaje hacia la tráquea para que los alimentos no puedan pasar a los pulmones.
Los músculos de la garganta se relajan. Los alimentos y los líquidos bajan
rápidamente por la faringe (garganta) hacia el esófago. La epiglotis se
vuelve a abrir para permitir la respiración. (Esta fase comienza por control
voluntario, pero luego pasa a ser una fase involuntaria que no podemos controlar
conscientemente.)
- Etapa esofágica
Los líquidos caen al estómago a través del esófago,
por acción gravitatoria. Los músculos del esófago impulsan los
alimentos hacia el estómago con movimientos ondulatorios conocidos como peristaltismo.
La banda muscular que se encuentra entre el extremo del esófago y la parte superior
del estómago (conocida como esfínter esofágico inferior) se relaja
en respuesta a la deglución, permitiendo que los alimentos y los líquidos
ingresen al estómago. (Los eventos de esta fase son involuntarios.)
Los trastornos de la deglución se producen cuando una o más de estas
etapas no se lleva a cabo de la manera correcta.
Los problemas de salud de los niños que pueden afectar la deglución incluyen:
- labio leporino y, o paladar hendido
- problemas dentales (los dientes no se juntan correctamente, por ejemplo
lo que sucede en la sobremordida)
- lengua grande
- enfermedades que afectan los nervios y los músculos, por ejemplo
un accidente cerebrovascular, tumor, lesión nerviosa, lesión
encefálica o distrofia muscular, y que pueden causar parálisis
o funcionamiento deficiente de la lengua o los músculos de la
garganta y el esófago
- amígdalas grandes
- tumores o masas en la garganta
- problemas de desarrollo prenatal de los huesos del cráneo y
las estructuras de la boca y la garganta (conocidos como anomalías
craneofaciales)
- malformaciones prenatales del tracto digestivo, tales como atresia
esofágica o fístula traqueoesofágica
- sensibilidad oral que puede producirse en niños muy enfermos
que han estado en un respirador durante un período prolongado
- irritación de las cuerdas vocales después de estar en
un respirador durante períodos prolongados (como puede suceder
con bebés prematuros o niños muy enfermos)
- parálisis de las cuerdas vocales
- tener una traqueotomía (abertura artificial en la garganta
para permitir la respiración)
- irritación o cicatrización del esófago o las
cuerdas vocales por el ácido de la enfermedad del reflujo gastroesofágico
(su sigla en inglés es GERD)
- compresión del esófago producida por otras partes del
cuerpo, como el corazón, la glándula tiroidea, los vasos
sanguíneos y los ganglios linfáticos
- cuerpos extraños en el esófago, por ejemplo por haberse
tragado una moneda
- retardos del desarrollo
- premadurez
¿Por qué es una preocupación la disfagia?
La disfagia puede causar aspiración, que se produce cuando los alimentos o los
líquidos ingresan a la tráquea y a los pulmones. La aspiración de alimentos
y líquidos puede causar neumonía y, u otros trastornos pulmonares serios.
Los niños con disfagia habitualmente tienen problemas para ingerir una cantidad
suficiente de alimentos, lo que causa nutrición inadecuada e incapacidad para aumentar de peso o crecer correctamente.
¿Cuáles son los síntomas de la disfagia?
Los síntomas que indican que un niño tiene disfagia pueden ser obvios o
pueden ser difíciles de asociar con un problema de deglución. A continuación
se enumeran los síntomas más comunes de la disfagia. Sin embargo, cada persona puede
experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
- comer lentamente
- intentar tragar un solo bocado varias veces
- dificultad para coordinar la succión y la deglución
- arcadas durante la alimentación
- babeo
- sensación de que los alimentos o los líquidos se pegan en la garganta
o el esófago o que tiene un nudo en estas áreas
- molestias en la garganta o en el tórax
- congestión en el tórax después de comer o beber
- toser o atragantarse mientras se come o se bebe (o inmediatamente
después)
- voz áspera o húmeda mientras come o después de hacerlo
- cansancio o disnea mientras se come o se bebe
- infecciones frecuentes de las vías respiratorias
- cambio de color durante la alimentación, por ejemplo, ponerse azul o pálido
- regurgitar o vomitar con frecuencia
- salida de alimentos o líquidos por la nariz mientras come o después de hacerlo
- estornudos frecuentes después de comer
- pérdida de peso
Los síntomas de la disfagia pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas
médicos. Consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la disfagia?Un médico o un profesional del cuidado para la salud examinará a
su hijo y obtendrá sus antecedentes médicos. Le harán preguntas sobre
la manera en que su hijo come y sobre los problemas que usted haya advertido durante las comidas.
También se pueden realizar estudios por imágenes para evaluar la boca,
la garganta y el esófago. Estos exámenes pueden incluir:
- Estudio orofaríngeo guiado por video
Se administran al niño pequeñas cantidades de un líquido que
contiene bario, que puede beber de un biberón, con cuchara o en taza o bien se
puede administrar un alimento sólido que contenga bario. El bario se puede ver bien
en las radiografías. Se toma una serie de radiografías para evaluar qué sucede cuando su hijo traga el líquido.
- Esofagografía/seriada gastrointestinal (GI) alta
El niño bebe un líquido que contiene bario (una substancia química
metálica y líquida con consistencia similar al yeso, que se utiliza para
recubrir el interior de los órganos de forma que puedan verse en las radiografías)
y se toma una serie de radiografías. El médico puede observar lo que sucede
cuando el niño traga el líquido y tomar nota de los problemas que puedan
producirse en la garganta, el esófago o el estómago.
- Endoscopía
Examen en el que se utiliza un tubo flexible con una luz y una lente de cámara
en el extremo (endoscopio) para examinar la parte interna del tracto digestivo. La
endoscopía se lleva a cabo bajo anestesia. Se toman fotografías del
interior de la garganta, el esófago y el estómago para detectar
anomalías. También pueden obtenerse pequeñas muestras de tejidos,
llamadas biopsias, a fin de detectar problemas.
Otras pruebas que pueden efectuarse para evaluar la disfagia incluyen
las siguientes:
- Manometría esofágica
Bajo efectos de sedantes, se introduce en la boca del niño hasta el
esófago un tubo pequeño que contiene un medidor de presión. A
continuación, se mide la presión del interior del esófago para evaluar la motilidad esofágica.
- Laringoscopia
Bajo anestesia, un médico coloca un tubo en la garganta del niño y, a
través de éste, busca áreas estrechadas y otros problemas.
Tratamiento de la disfagia:
El tratamiento específico de la disfagia será determinado por el médico
de su hijo basándose en lo siguiente:
- la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
- qué tan avanzada está la enfermedad
- el tipo de enfermedad
- la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o
terapias
- sus expectativas para la evolución de la enfermedad
- su opinión o preferencia
Para algunos niños puede ser beneficiosa la fonoaudiología o la terapia
ocupacional. Estos terapeutas pueden dar a su hijo ejercicios que lo ayuden a deglutir
con más efectividad o sugerir técnicas de alimentación que puedan
ayudar a mejorar los problemas de deglución.
Los lactantes y los niños que sufren disfagia frecuentemente tragan mejor los
líquidos espesos y los alimentos blandos (como papillas y alimentos para
bebés) que los que son más líquidos. Algunos lactantes que
tenían problemas para tragar la fórmula podrán alimentarse mejor
cuando tengan edad suficiente para ingerir alimentos para bebés. También se
deben tener en cuenta las siguientes sugerencias a la hora de atender a un niño con disfagia:
- Agregar una pequeña cantidad de cereal de arroz a la fórmula para
lactantes o leche materna puede aliviar la disfagia. Mezclar la combinación de
cereales o la fórmula antes de verterla en el biberón puede quitar los
grumos y hacer que resulte más fácil de succionar a través de la tetina y también facilitar su deglución.
- No haga orificios en las tetinas ya que esto puede aumentar el riesgo de atragantamiento
y aspiración así como interferir con el desarrollo oral del bebé. Pueden
verse afectadas las futuras aptitudes de habla y de alimentación.
- No se deben ofrecer alimentos con cuchara a los lactantes hasta que tengan al menos 4
meses de edad, ya que hasta esa edad no tienen la coordinación apropiada para tragar
alimentos desde una cuchara.
- El terapeuta del habla o el terapeuta ocupacional de su hijo puede estar en
condiciones de recomendar otros productos comerciales que ayuden a espesar los líquidos
para facilitar su deglución.
Los bebés con "aversión oral", un trastorno que puede aparecer
después de una cirugía bucal o de permanecer en un respirador durante un
período prolongado, pueden mejorar con ejercicios y actividades destinadas a
insensibilizarlos a tener objetos en la boca.
- Ofrézcale juguetes y otros objetos que el bebé pueda morder y colocarse
en la boca sin riesgos. Intente con elementos que tengan texturas y temperaturas variadas.
- Varíe el sabor, la textura y la temperatura de los alimentos blandos para los
niños de más de 4 meses.
- Permita que su hijo juegue con los alimentos y coma de manera desordenada.
Cuando la disfagia esté acompañada por los síntomas de la GERD,
el tratamiento de este trastorno puede mejorar la capacidad del niño para tragar.
Como el esófago y la garganta están menos irritados por el reflujo de ácido,
sus funciones pueden mejorar. El tratamiento de la GERD puede incluir:
- permanecer erguido por lo menos durante una hora después de comer
- medicamentos para reducir la producción de ácido del estómago
- medicamentos para agilizar el paso de los alimentos a través del tracto digestivo
- practicar una operación que ayude a mantener los alimentos y los ácidos dentro del estómago (fundoplicación)
Los niños que tienen el esófago cicatrizado o estrechado (estenosis)
pueden estar en condiciones de que se dilate o ensanche el esófago, bajo anestesia.
Quizá sea necesario repetir este procedimiento periódicamente.
¿Cuáles son las perspectivas a largo plazo para un
niño que tiene disfagia?
Algunos niños que sufren disfagia tendrán problemas crónicos.
Los niños que tengan otros problemas de salud, especialmente los que afectan a
nervios y músculos (como distrofia muscular y lesión cerebral), tal vez no
experimenten demasiadas mejoras en sus dificultades de deglución. Otros niños
pueden aprender a comer y a beber con éxito.
Consulte al médico para obtener información con respecto al pronóstico para su hijo.
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