La
Encopresis
¿Qué es la encopresis?
La encopresis es un problema que los niños pueden desarrollar a causa de una
constipación crónica (prolongada). Con la constipación, los
niños tienen menos evacuaciones intestinales que lo normal, y las evacuaciones
que efectúan pueden ser duras, secas y difíciles. Una vez que el niño
se vuelve constipado, se puede desarrollar un ciclo vicioso. Es posible que el niño
evite usar el baño para no sentir molestias. Las heces pueden quedar impaccionadas
(retenidas en el recto y el intestino grueso) sin poder avanzar. El recto y el intestino
se agrandan como consecuencia de las heces duras e impactadas. Finalmente, el recto y el
intestino tienen problemas para detectar la presencia de heces y el esfínter anal
(el músculo ubicado en el extremo del tracto digestivo que ayuda a retener las
heces) pierde su fuerza. Es posible que comiencen a fugarse heces líquidas alrededor
de las heces duras, secas e impactadas, manchando las ropas del niño.
¿Qué niños desarrollan encopresis?
Cualquier niño con constipación crónica puede desarrollar encopresis.
Algunas de las situaciones que pueden llevar a la constipación incluyen las siguientes:
- ingerir una dieta de comidas "basura", elevada en grasas y azúcar
- beber principalmente refrescos y bebidas azucaradas y no beber suficiente cantidad de agua
y jugos de frutas
- falta de ejercicio
- resistencia a utilizar los baños públicos
- estrés en la familia, con los amigos o en la escuela
- estar demasiado ocupado jugando como para dedicar tiempo a ir al baño
- cambio en la rutina para ir al baño, por ejemplo cuando un niño empieza
un nuevo año escolar y las pausas para ir al baño son menos frecuentes que
durante el verano
Por razones desconocidas, los niños desarrollan encopresis seis veces más
que las niñas. Aunque la constipación se puede vincular el estrés familiar,
no parece haber ninguna relación entre el desarrollo de encopresis y la cantidad de
niños que hay en la familia, el orden de nacimiento del niño (es decir, si es
el mayor, el del medio o el menor), la edad del niño o el ingreso familiar.
¿Por qué es una preocupación la encopresis?
La encopresis puede causar problemas tanto físicos como emocionales.
Las heces impactadas (acumuladas) en el intestino pueden causar dolor abdominal,
así como pérdida del apetito. Algunos niños desarrollan infecciones de la vejiga.
Hay otros problemas de salud que pueden causar constipación crónica, entre
los que se incluyen la diabetes, la enfermedad de Hirschsprung y la enfermedad intestinal
inflamatoria.
Los niños con encopresis seguramente sienten un malestar emocional debido a los
"accidentes" que sufren cuando manchan sus ropas. Habitualmente no tienen control
sobre esta fuga de heces. Esto puede afectar su autoestima y las interacciones con otras
personas. Con frecuencia se sienten avergonzados. Es posible que eviten ir a la escuela, jugar
con sus amigos o pasar la noche lejos de casa. Los padres pueden sentir culpa, vergüenza,
enojo o disgusto ante el problema. El niño a menudo se dará cuenta de los
sentimientos de sus padres y esto lo afectará emocionalmente aún
más.
¿Cuáles son los síntomas de la encopresis?
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la encopresis.
Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir:
- deposiciones sueltas, acuosas
- evacuación intestinal involuntaria o necesidad de evacuar con poca o sin
advertencia, lo que puede manchar la ropa interior cuando el niño no logra llegar
al baño a tiempo
- rascar o frotar la zona del ano debido a la irritación que causan las heces
acuosas
- retraimiento respecto de los amigos, la escuela y, o la familia
Los síntomas de la encopresis pueden parecerse a los de otros trastornos o
problemas médicos. Consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la encopresis?
Un médico o un profesional de la salud examinará a su hijo y obtendrá
sus antecedentes médicos completos. También se pueden realizar estudios por
imágenes para evaluar el intestino y descartar otros problemas de salud. Estos exámenes pueden incluir:
- radiografía abdominal - examen de diagnóstico destinado a evaluar
la cantidad de heces en el intestino grueso.
- enema opaco - examen que verifica si hay obstrucciones (bloqueo), estenosis
(zonas estrechadas) y otras anomalías en el intestino. Mediante un enema, se
administra un líquido denominado bario que se visualiza bien en las radiografías y,
posteriormente, se examina el intestino por radiografía.
Tratamiento de la encopresis:
El tratamiento específico de la encopresis será determinado por el
médico de su hijo basándose en lo siguiente:
- la gravedad del trastorno
- la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
- la opinión de los médicos a cargo de la atención del niño
- su opinión o preferencia
El tratamiento de la encopresis puede incluir:
- extraer las heces impactadas.
- mantener evacuaciones intestinales blandas para que las heces pasen fácilmente.
- reentrenar el intestino y el recto para lograr el control de las evacuaciones
intestinales.
El médico de su hijo puede prescribir un enema para ayudar a extraer las heces
impactadas. El enema es un líquido que se coloca en el recto del niño y que
ayuda a aflojar las heces duras y secas. (NO administre un enema a su hijo sin contar con
la aprobación de un médico o un profesional de la salud.)
El médico con frecuencia recetará medicamentos que ayuden a mantener
blandas las evacuaciones intestinales de su hijo durante varios meses. Esto ayudará
a evitar que se repita la impacción. No administre al niño ablandadores de heces
sin la aprobación de un médico.
cambios en la dieta
A menudo, el realizar cambios en la dieta de su hijo ayudará a eliminar la
constipación. Considere las siguientes sugerencias:
- Aumente la cantidad de fibra en la dieta de su hijo de la siguiente manera:
- añada más frutas y verduras.
- añada más cereales y panes integrales (lea las etiquetas nutricionales
de los paquetes de los alimentos, para elegir los que tengan más fibra).
¿Cuáles son buenas fuentes de fibra?
Comida con alto contenido en fibra comparada con una comida típica:
- Ofrézcale a su hijo jugos de fruta en lugar de refrescos.
- Anime a su hijo a beber más líquidos, especialmente agua.
- Limite las comidas rápidas y las comidas basura que son normalmente altas
en grasa y azúcares y ofrezca más comidas y colaciones (bocado entre comidas) equilibradas.
- Limite las bebidas con cafeína, como las bebidas de cola y el té.
- Limite la leche entera a aproximadamente 1/2 litro (16 onzas) al día para el
niño que tenga más de 2 años de edad, pero no elimine la leche por
completo. Los niños necesitan el calcio de la leche para ayudar a que sus huesos crezcan fuertes.
- Planee servirle las comidas a su hijo en un horario regular. A menudo, comer una comida
estimulará la evacuación intestinal en un plazo de 30 minutos a una hora.
Sirva el desayuno temprano de forma que su hijo no tenga que correr a la escuela y pierda
la oportunidad de evacuar sus intestinos.
Aumente el ejercicio
Aumentar la cantidad de ejercicio que su hijo hace también puede ayudar con
la constipación. El ejercicio facilita la digestión ayudando a los movimientos
normales de los intestinos para impulsar los alimentos hacia adelante a medida que se digieren.
Las personas que no son muy activas se constipan a menudo. Anime a su hijo a salir a jugar en
lugar de mirar la televisión o participar en otras actividades bajo techo.
Hábitos correctos para la evacuación intestinal
Siente a su hijo en el retrete al menos dos veces al día durante 10 minutos, de
preferencia poco después de una comida. Haga que éste sea un momento agradable;
no regañe ni critique al niño si no es capaz de evacuar sus intestinos. El darle
calcomanías u otras recompensas pequeñas, y hacer pósters que representen
el progreso de su hijo, puede ayudar a motivarle y animarle.
Si estos métodos no ayudan, o si su médico observa otros problemas, puede
recomendar laxantes, ablandadores de heces o un enema. Estos productos SÓLO deben
utilizarse con la recomendación del médico. NO los utilice
sin consultar primero con el médico de
su hijo.
Hasta que el intestino y el recto recuperen su tonicidad muscular, los niños pueden
seguir teniendo "accidentes" y manchando ocasionalmente la ropa interior. Los
niños que asisten a preescolar pueden usar ropa interior de entrenamiento descartable
hasta recuperar el control intestinal. Llevar una muda de ropa interior y, o pantalones a
la escuela puede ayudar a minimizar la vergüenza de su hijo y mejorar su autoestima a
medida que progresa el control intestinal.
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