La Intolerancia a la Lactosa
¿Qué es la intolerancia a la lactosa?
La intolerancia a la lactosa es un trastorno causado por la carencia de una encima llamada
lactasa. Las cantidades insuficientes de lactasa hacen que el cuerpo no sea capaz de
digerir la lactosa, un azúcar que se encuentra en los productos lácteos.
La lactasa normalmente se produce en el intestino delgado, donde se descompone en
lactosa de una forma que puede ser absorbida por la sangre. La falta de lactasa puede
causar síntomas de incomodidad para algunas personas. Se dice que las personas
que presentan estos síntomas tienen intolerancia a la lactosa.
De 30 a 50 millones de estadounidenses (adultos y niños) tienen intolerancia
a la lactosa. La enfermedad afecta a algunas poblaciones más que a otras:
- El setenta y cinco por ciento de todos los afroamericanos y nativos americanos
tienen intolerancia a la lactosa.
- El noventa por ciento de los asiático-americanos tienen intolerancia a la lactosa.
La intolerancia a la lactosa es menos común entre las personas de
descendencia del norte de Europa.
¿Qué causa la intolerancia a la lactosa?
Las enfermedades digestivas o las lesiones del intestino delgado pueden reducir
la cantidad de producción de enzimas, y son la causa usual de intolerancia
a la lactosa en niños pequeños. Sin embargo, la mayoría de los
casos de intolerancia a la lactosa en adolescentes y adultos se desarrolla a lo largo de muchos años.
¿Cuáles son los síntomas de la intolerancia a la lactosa?
A continuación, se enumeran los síntomas más comunes de la
intolerancia a la lactosa. Sin embargo, cada persona puede experimentarlos de una
forma diferente. Los síntomas comunes, que comienzan aproximadamente de 30
minutos a dos horas después del consumo de alimentos o bebidas que contienen lactosa, pueden incluir:
- náuseas
- cólicos
- distensión gaseosa
- gases
- diarrea
La intensidad de los síntomas varía según la cantidad de lactosa
consumida y la cantidad que cada individuo puede tolerar.
Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden parecerse a los de otros
trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.
¿Cómo se diagnostica la intolerancia a la lactosa?
Los exámenes de diagnóstico que se utilizan con más frecuencia
(realizados en pacientes ambulatorios en el hospital, en la clínica o en el consultorio
del médico) para medir la absorción de la lactosa en el aparato digestivo incluyen los siguientes:
- prueba de tolerancia a la lactosa
Este examen mide la absorción de la lactosa en el aparato digestivo.
El paciente bebe un líquido con lactosa en ayunas. Luego se examina la
presencia de lactosa en las heces diarreicas durante las siguientes
24 horas.
La lactosa no digerida, fermentada por las bacterias del colon, crea ácido
láctico y otros ácidos grasos, que pueden ser detectados con una simple
muestra fecal, junto con la glucosa, como resultado de la lactosa no absorbida.
- prueba de hidrógeno espirado con lactosa
El paciente toma una bebida con alto contenido en lactosa. Luego se analiza el
aliento a intervalos regulares para medir la cantidad de hidrógeno. La lactosa
no digerida en el colon es fermentada por las bacterias, y origina la producción
de varios gases, incluyendo el hidrógeno. Cuando existen niveles altos de
hidrógeno en el aliento, se diagnostica la digestión inadecuada de la
lactosa.
Tratamiento de la intolerancia a la lactosa:
El tratamiento específico para la intolerancia a la lactosa será determinado
por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
- la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
- la gravedad de la enfermedad
- la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o
terapias
- sus expectativas para la evolución de la enfermedad
- su opinión o preferencia
Aunque no hay un tratamiento para mejorar la capacidad del cuerpo de producir lactasa,
los síntomas causados por la intolerancia a la lactosa con frecuencia pueden
controlarse con una dieta apropiada. Además, el médico de su hijo puede
sugerirle que tome enzimas de lactasa.
Calcio para niños con intolerancia a la lactosa:El calcio es esencial para el crecimiento y la reparación de los huesos
a lo largo de la vida, y se ha recomendado como medida preventiva de otras enfermedades.
Debido a que la leche y otros productos lácteos son fuentes importantes de calcio,
los padres deben asegurarse de que sus hijos y adolescentes con intolerancia a la lactosa
obtengan suficiente calcio con dietas que no incluyan nada o incluyan muy pocas cantidades
de leche.
La cantidad recomendada de ingestión diaria de calcio (su sigla
en inglés es RDA), que reveló en 1997 el Instituto Nacional
de Medicina (National Institute of Medicine), varía según
el grupo etáreo:
- De 0 a 6 meses, 210 mg
- De 6 meses a 1 año, 270 mg
- De 1 a 3 años, 500 mg
- De 4 a 8 años, 800 mg
- De 9 a 18 años, 1300 mg
Muchos alimentos no lácteos con alto contenido de calcio incluyen:
- vegetales verdes, como el brócoli y la col (las acelgas, las espinacas y el
ruibarbo no se incluyen debido a que el cuerpo no puede utilizar su contenido de calcio
porque contienen sustancias llamadas oxalatos, las cuales inhiben la absorción
del calcio)
- pescados con espinas suaves y comestibles, como el salmón y las sardinas
- el yogur con cultivos activos puede ser una buena fuente de calcio para muchas
personas que tienen intolerancia a la lactosa, ya que la evidencia demuestra que los
cultivos bacterianos usados para hacer el yogur producen algunas de las enzimas de
lactasa requeridas para la digestión adecuada
El médico de su hijo puede recetar un suplemento de calcio si su hijo no obtiene
suficiente calcio de su dieta.
La vitamina D es necesaria para que el cuerpo absorba el calcio; por lo tanto, la dieta
de su hijo debe proporcionar cantidades adecuadas de vitamina D. Las fuentes de vitamina D
incluyen los huevos y el hígado. La luz solar también es una buena fuente de
vitamina D.
Haz click aquí
para ir a la página de
Los Recursos en la Red de Los Trastornos Digestivos y del Hígado. |