Los Virus, las Bacterias y los Parásitos en el Tracto Digestivo
¿Qué son los virus, las bacterias y los parásitos?
Los virus, las bacterias y los parásitos son organismos vivos que nos circundan. Se encuentran en el agua y en la tierra, en las superficies de los alimentos que comemos y en las superficies que tocamos, tales como las mesadas del baño o la cocina. Algunas bacterias viven en nuestro cuerpo y no nos ocasionan problemas. Otros tipos de bacterias (al igual que parásitos y virus) pueden ocasionarnos algunas enfermedades si ingresan a nuestro organismo. Las bacterias y los virus pueden vivir fuera del cuerpo humano (por ejemplo, en una mesada), a veces durante muchas horas o días. Los parásitos, sin embargo, requieren un huésped viviente para poder sobrevivir.
Por lo general, se pueden eliminar las bacterias y los parásitos con antibióticos. Pero, por el contrario, los antibióticos no pueden destruir a los virus. Se les puede administrar medicamentos a los niños con enfermedades virales para brindarles alivio, pero los antibióticos no surten efecto en contra de las infecciones.
Las bacterias, los virus y los parásitos pueden ocasionar una amplia variedad de enfermedades y pueden infectar a cualquiera de los órganos del cuerpo. Frecuentemente, los virus ocasionan enfermedades respiratorias (tales como un resfriado común) y enfermedades digestivas (tales como la diarrea). Las bacterias pueden infectar cualquier parte del cuerpo, pero frecuentemente ocasionan diarrea al invadir el tracto digestivo.
¿Qué es la diarrea?
Diversas bacterias, virus y parásitos pueden provocar diarrea. Los niños también pueden padecer diarrea sin tener una infección, casos en los que la diarrea es consecuencia de alergia a alimentos o se debe a la ingesta de algunos medicamentos (tales como antibióticos). Se considera que un niño tiene diarrea cuando las heces son más frecuentes y más flojas y acuosas que lo habitual.
Los niños con diarrea pueden presentar síntomas adicionales incluyendo náuseas, vómitos, dolores de estómago, dolor de cabeza o fiebre.
¿Cómo entra un niño generalmente en contacto con las bacterias, los virus o los parásitos que ocasionan diarrea?
- al tocar las heces de una persona infectada (como cuando tocan pañales sucios)
- al tocar un objeto contaminado con las heces de una persona infectada y, luego, ingerir los gérmenes - generalmente, al llevar la mano contaminada a la boca (puede ser en las guarderías o en el hogar, en las zonas donde juegan niños que usan pañales)
- al ingerir alimentos o agua contaminados
¿Por qué es una preocupación la infección ocasionada por estos organismos?
Los virus, las bacterias y los parásitos que invaden el tracto digestivo suelen ocasionar diarrea. Cuando un niño sufre de diarrea, pierde grandes cantidades de agua, lo que hace que éste se deshidrate. Los niños se deshidratan mucho más rápido que los adultos y esto puede ocasionar problemas graves si los líquidos no se reponen y la infección no se trata.
Además, los niños con un sistema inmune severamente debilitado corren el riesgo de contraer enfermedades más graves. Los síntomas pueden ser más severos y ocasionar una enfermedad grave. Algunas personas con sistemas inmunes debilitados son los enfermos de VIH/SIDA, cáncer y pacientes trasplantados bajo medicamentos inmunodepresores y aquéllos que padezcan enfermedades hereditarias que afectan el sistema inmune.
Bacterias, virus y parásitos comunes que ocasionan diarrea:
Las bacterias
Los virus
Los parásitos
¿Puede mi hijo infectarse con gérmenes de los alimentos?
Casi todos experimentan una enfermedad transmitida por los alimentos en algún momento de su vida. Al contrario de lo que dicta la creencia popular, las enfermedades transmitidas por los alimentos pueden desarrollarse cuando el alimento se prepara en un restaurant o en el hogar. Si el alimento se manipula y se prepara con seguridad, pueden evitarse la mayoría de las enfermedades.
Todos los alimentos pueden contener alguna bacteria natural y el almacenamiento o manejo incorrectos permite su crecimiento. Además, los alimentos pueden estar contaminados con bacterias provenientes de otras fuentes que pueden provocar enfermedades. Los alimentos contaminados o sucios pueden ser muy peligrosos, especialmente para los niños. Según los Centros para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), las enfermedades por alimentos ocasionan anualmente la muerte de 5200 personas de diversas edades. También provocan fiebre, calambres estomacales, vómitos y diarrea a casi 80 millones de estadounidenses, o una de cada tres personas.
A continuación enunciamos cuatro consejos importantes recomendados por los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) para prevenir la contaminación de los alimentos.
- Sea cauteloso al comprar alimentos.
- Cuando esté en una tienda de productos alimenticios, tome los alimentos no perecederos tales como carne, huevos y leche una vez que haya comprado los demás productos, de manera que permanezcan frescos.
- Lleve los alimentos directamente a su hogar para que no se pongan en mal estado dentro del automóvil caliente.
- Evite la leche cruda o no pasteurizada.
- Puesto que los huevos, la carne, los mariscos y las aves tienen mayores probabilidades de contener bacterias, no permita que los jugos de los mismos caigan encima de otros alimentos.
- Almacene los alimentos correctamente.
- Guarde los huevos, la carne cruda, las aves y los mariscos en la nevera.
- Una nevera debe tener una temperatura de 4,4 ºC (40 °F).
- Un congelador debe tener una temperatura de -17,7 ºC (0 °F).
- Limpie y desinfecte la nevera y el congelador regularmente.
- Utilice contenedores para evitar la contaminación de otros alimentos o superficies de la cocina. No guarde alimentos descubiertos en la nevera o el congelador.
- Tome precauciones especiales al preparar y cocinar alimentos.
- Lávese las manos y limpie y desinfecte las superficies de la cocina antes, durante y después de manipular, cocinar y servir alimentos.
- Descongele los alimentos congelados en un plato, ya sea en la nevera o en el horno de microondas, pero no lo haga en la mesada.
- Cocine los alimentos inmediatamente después de descongelarlos.
- Utilice platos y utensilios diferentes para los alimentos crudos y los alimentos cocinados.
- Lave las frutas y los vegetales crudos antes de comerlos.
- Enfríe y guarde correctamente los restos de comida después de haber servido los alimentos.
- Puesto que las bacterias nocivas crecen a temperatura ambiente, mantenga la comida caliente a 60 ºC (140 °F) o una temperatura superior y, la comida fría, a 4,4 ºC (40 °F) o inferior. Esto es de especial importancia durante los picnics y buffets.
- No deje alimentos no perecederos afuera durante más de dos horas.
- Refrigere o congele inmediatamente los restos de comida, utilizando contenedores poco profundos o bien envueltos en bolsas.
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